Pensamientos de papel

Escritos de un ser pensante

Ayer descubriste que nunca podrás volar

Entra el sol por tu ventana. Te despierta. No tienes ninguna gana de salir de la cama. ¿Para qué vas a salir?¿Qué te espera ahí fuera?

Ayer descubriste que nunca podrás volar. Eso no te gustó nada. Tú querías volar. Tú quieres volar. Pero no, parece ser que eso no va a ser posible.

No, tú no quieres volar en un avión, tú quieres volar con tu cuerpo. Quieres elevar los pies del suelo y sentirte como un pájaro. Quieres conseguir ver el mundo desde arriba.

Pero has descubierto que no puedes. Hace un tiempo que descubriste que tampoco puedes teletransportarte. Recuerdas que dijiste, “si no puedo ir inmediatamente de un sitio a otro por lo menos iré volando”.

No te gustan las calles de tu ciudad. Hay mucho ruido, mucho humo, mucho … Quieres no pisarlas para ir de un sitio a otro. Odias los coches, los cláxones, la gente corriendo. No lo ves necesario, tiene que haber otra manera.

Ya el sol invade todo tu cuarto. Ya tu mente está a toda velocidad, como siempre. Ya está llegando a un nuevo objetivo que te libre del mal trago de transitar a pie de suelo tal y como lo recuerdas. Tú sabes que es posible. Tú conseguirás descubrir como hacerlo, como hacer que ir de tu casa a casa de tu mejor amiga no sea un martirio. Tú tienes la conciencia suficiente para saber que las personas tenemos un don, un don especial que nos permite crear cosas maravillosas.

Ahora lo has decidido. Tienes una misión nueva. No vas a escaquearte de ir a ras de suelo. No vas a ir de un sitio a otro por arte magia. Vas a conseguir que tu entorno sea maravilloso. Trabajarás en conseguir disminuir los ruidos, los humos, las prisas…

Sí, te has convertido en un nuevo profeta. Vas a tener compañeros, seguidores, miles de personas que te ayudaran, ¿o será que os ayudaréis unos a otros? Será imparable. Será grandioso. Será genial.

Ahora toca comenzar. ¿Sigues en la cama? No, desde la cama no se mueven montañas y tú lo sabes. Así que decides bajar de la cama. Te pones tus zapatillas y desayunas de manera sosegada. Solo así, con el estómago lleno y la urgencia alejada se consiguen grandes cosas, piensas mientras masticas tú último trozo de pan tostado. Ya estás preparado,, empiezas a cambiar el mundo. ¡Enhorabuena!

Nos leemos en la próxima.

Isaac.

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  1. Enrique Bauzá Francés

    Genial, me has teletransportado a mi infancia…justo cuabdo iba al mismo colegio que tú. Gran mensaje.
    Gracias y
    enhorabuena amigo!

    • admin

      Quique, me alegra mucho que te haya hecho sentir algo tan guay.
      Un abrazo

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