– Toma la palabra el candidato a presidente del gobierno del partido más votado. Veremos que nos depara este discurso de investidura. Esperamos que no sea aburrido.

– Señores, señoras, miembros de la mesa, buenos días. Permítanme que me dirija en este discurso a los ciudadanos y ciudadanas de este país, a quienes me han votado y a quien no.

Hoy voy a hablarte con franqueza. Sí, hasta ahora no lo había hecho. Pero ya he conseguido mi propósito. Ya he sido suficientemente votado para salir elegido como presidente. Gracias.

Casi todo lo que había dicho en campaña no lo voy a cumplir. Voy a vivir la vida. ¿No es verdad que a ti te gusta disfrutar cada momento? Pues a mí también. Y a partir de hoy, voy a hacerlo.

Voy a dedicarme a vivir bien y a hacer lo que me digan. Si un banquero me aconseja algo, le haré caso. Si una multinacional quiere implantarse aquí, le abriré los brazos. Si las eléctricas quieren decidir el futuro del país, tomaré notas.

No pienso negarme a la realidad. Tienen más poder que tú. Y que yo. Tu bienestar es, solo, relativamente importante. Más relevante es que no me dañen los medios de comunicación y esto lo deciden las fuerzas vivas.

Tú, posiblemente, no te des mucha cuenta. No, vivirás en un mundo de lucha personal en el que únicamente tratarás de salir adelante. Lo entiendo. Yo también lo he vivido.

Mientras tengas opciones para subsistir y tener algo de ocio, unas copas por aquí, un viaje en vacaciones, una cena con amigos los viernes por la noche, estarás conforme con la situación. Aunque sea artificial, a base de prestamos.

¿Cuántas veces vas al médico al año? Seguramente pocas. Por eso, si las grandes empresas sanitarias me instan a desviar medios a la privada, ni te darás cuenta.

¿O ya estás jubilado o jubilada? Entonces tampoco será problema para ti. Seguirás teniendo cierta pensión, te vamos a cuidar. Bueno, si tienes una parte privada mejor. Y ojo con tener ingresos extras, que no podemos duplicar gastos.

Además tu dinero es necesario. Tus hijos y nietos, sobre todo éstos, tendrán sueldos de mierda. Necesitan tus ahorros paras llegar a fin de mes. Sí, a fin de mes con algo de esparcimiento. ¡Qué no se quejen! ¿Tú para que quieres tu dinero si no es para compartirlo con tu descendencia? ¡Mejor ahora que cuando mueras!

Si tengo que sacar dinero de la educación pública, descuida, lo haré. ¿Qué aprendiste en la escuela? No es tan importante. Está sobrevalorada. Los maestros son unos vagos y dan materias que no valen para nada, Yo no me acuerdo de quien era Fernando VII y mira que bien me va. Presidente he llegado a ser.

Así que, si me va a ir mejor a mí en lo personal, usaré el dinero de la educación para rescatar autopistas a los bancos. Las constructoras son los bancos también.

Siempre puedes llevar a tus hijos a colegios o academias privadas dónde le enseñarán lo que de verdad importa. Pueden aprender inglés, a relacionarse entre gente bien, a medrar para conseguir objetivos. Vamos, lo que de verdad importa en este sistema de buitres.

Yo estoy aquí, y, sí, voy a bajarme los pantalones, pero voy a vivir como un marajá. Pienso que hay muchas posibilidades de que tú hicieras lo mismo en mi lugar. Por eso te lo digo. Sin miedo. La política, en mi caso y en el de otros muchos, solo tiene un interés personal. Ande yo caliente se ría la gente.

Durante estos años he escuchado muchas veces, «si llegas a ministro me colocarás» o «¿Sabrás ya hacer el egipcio?». Por eso, me veo autorizado a vender el país a los mercaderes para yo conseguir mi vida soñada.

Vuestra vida va a seguir igual. Si era de mierda, seguirá siéndolo. Si es afortunada, mantendrás tus ventajas. No voy a cambiar nada. Es mi momento de disfrute, gracias por ofrecérmelo.

Nos leemos en la próxima.

Isaac.

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