Pensamientos de papel

Escritos de un ser pensante

Está harto de su amargor

Hoy estaba harto. Harto de odiar, de envidiar, de sentirse inferior a los demás.

Años atrás había tenido sueños. Y, algunas veces los había comentado con los demás. Y algunos le animaban. Otros le echaban los sueños por los suelos.

Ahora, desde hace un tiempo, se dejó llevar, y sus sueños se quedaron en eso, en sueños. Jamás se planteaba nada más y, dentro de sí, crecía un monstruo que le hacía sentirse amargado.

Él, de niño, no tuvo una infancia infeliz, aunque tampoco era la alegría de la huerta. Sus padres, le querían, quizá le protegían demasiado. Solía querer ser bueno, de hecho lo era. Solía seguir a algún amigo en todo lo que hacía. Una temporada fue a Juan. Otra, algo más mayor, fue a Emilio.

Les seguía ciegamente, pero nunca pasaba el límite. A veces llegaba al grupo una persona ajena que buscaba romper las reglas y, a la mayoría, les apasionaba eso. A él le aterraba. Nunca fue andando a la playa a buscar piedras. Tampoco era de los que empezaron a fumar. Ni se le ocurrió nunca mentir a sus padres para llegar tarde a casa, o no llegar, e irse toda la noche de parranda.

Él era calmado, y miedoso. Y un día, empezaron a abandonarle los amigos que a él le gustaba tener.

Uno tras otros fue yéndose, unos a otros lugares, otros, cambiando de pandilla, en fin, arriesgando para prosperar. Él también lo deseaba, pero nunca se atrevió.

A veces, incluso, lo llegó a escribir, y le dijo a su madre que se quería ir una temporada al extranjero a experimentar. Ella se puso a llorar y, sin quererlo, cortó las alas de nuestro protagonista.

Ahora envidia. Envidia sin parar. Cuando le cuentan alguna nueva aventura, algo le corroe por dentro. Si le hablan de un éxito empresarial, empieza a hablar mal del exitoso. Si se encuentra con algún viejo amigo que arriesgó y triunfó, lo evita por la calle.

Tiene mal carácter, lo sabe. No lo puede evitar. Desea que todos y todas estén tan amargados como él. No pide favores, tampoco los da. ¡Ni se te ocurra solicitarle ayuda con algo!

A veces, sus vecinos le dicen cosas. Les molesta que sea así, no ven la necesidad, ni la causa.

Él tampoco sabe realmente por qué es así. Seguramente sea porque no ha investigado que mundo quería vivir, se ha acostumbrado a lo que le venía. Y lo que le ha llegado no le gusta. No porque sea malo, que no lo es, porque es algo que no ha elegido. No ha tenido la oportunidad de elegir. Al menos, eso piensa él.

Y ya, hoy, ha llegado al límite. No quiere seguir siendo el cascarrabias del trabajo, el gruñón de la escalera, el amargado del grupo. Quiere ser uno más. Disfrutar de las pequeñas cosas. Y de las grandes también.

Quiere tener sueños de nuevo. Sueños que puedan cumplirse, o quizá no, pero que sean suyos. Quiere ser más feliz. Tiene tantos sapos en su vientre que no sabe cómo lograrlo. Puede que tú puedas ayudarle. ¿Qué tiene que hacer este hombre para quitarse el amargor?

Nos leemos en la próxima.

Isaac.

Si quieres decirle algo a nuestro protagonista, los comentarios están abiertos a tu ayuda. Si quieres comartir este escrito en tus redes sociales, él te lo agradecerá.

También te gustará leer:

Anterior

Tus objetivos del ¿pasado?

Siguiente

¿De verdad vale la pena?

2 Comentarios

  1. Sr de las Nieves

    A menudo es fácil diagnosticar problemas y recetar problemas ajenos. Si él está amargado quizás lo más complicado sea que deje de relamer su amargor, que abandone y rompa esos vasos de envidia y tome de otros vasos nuevos, de cristal más limpio y fondo menos turbio.
    Pero mientras siga mirando lo que beben los demás será dificil que busque sus propios vasos y mezcle chorros de éxitos y fracasos propios, en la medida que sólo él puede descubrir, para que la vida deje de ser para él un trago amargo.

    • Isaac

      Bien dicho Sr. de las Nieves. Nuestro amigo tendrá que empezar a mirar lo que él bebe y saborear cada uno de sus tragos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Creado con WordPress & Tema de Anders Norén

Share This